NUESTRA RELACIÓN CON NUESTRA MADRE SIRVE DE MOLDE PARA NUESTRA RELACIÓN CON NOSOTRAS MISMAS

Cuando niñas absorbimos información acerca de cómo se sentía nuestra madre con respecto a sí misma, a nosotras como hijas y con el mundo.


Naturalmente hemos interiorizado estas creencias y visiones que forman la base de nuestras propias creencias y propio sentido de identidad.


Aprendimos a tratarnos de la forma en que nuestra madre se trataba a misma.


Nuestra tarea como mujeres despiertas  es transformar la madre interna dentro  de nuestra psique, de un duplicado de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas, a la madre que siempre necesitamos y buscamos.


Al hacer esto , la madre interna se reúne con nuestras necesidades e incondicionalmente  nos nutre de la manera en que nuestras  madres exteriores pueden haber sido incapaces de hacerlo.
Bethany Webster

Comentarios

Entradas populares de este blog

LO RÍGIDO Y LO FLEXIBLE EN TU ÁRBOL GENEALÓGICO

¿NIDO VACÍO? ¿NIDO LLENO? ¿NIDO PARASITADO?